Sunday, April 29, 2012

Picarones en Perú


Renuncia (Disclaimer): Todo lo que escribo en esta bitácora de SPAN 498 es para mi clase.  Es una obra de ficción; yo no he viajado ni voy a viajar a Perú en breve, aunque tengo grandes ganas de hacerlo.

Después de viajar y comprar tanto, decidí quedarme solo en el hotel e intentar cocinar algo, en vez de salir otra vez y buscar un restaurante peruano.  Cuando estuve en las islas canarias, comí un montón de postres llamados ´´pachungas,´´ las cuales eran muy dulce y llenas de crema.  Pero aquí en Perú hay un dulce llamado ´´picarón,´´ el cual decidí cocinar en la paz y el silencio de mi cocina en el hotel.  También, ya que tengo más limones, hay que hacer ´´limonada frozen,´´ el cual realmente tiene un nombre ideado en Spanglish.  La limonada fue muy fácil, y debido a que los picarones son fritos, y este método de cocinar produce mucho calor, hice la limonada primero.  Sólo necesitaba una taza de azúcar, y una taza y media de agua, las cuales herví hasta disolver el azúcar.  Después de enfriar la mezcla, añadí media taza del zumo natural de limones (el cual se llama jugo de limón aquí), y cuatro tazas de hielo picado.

Bebí la limonada frozen a menudo mientras cociné los picarones.  Para hacer la masa, herví patatas y calabaza en una mezcla de agua, dos ramas de canela, dos cucharaditas de semillas de anís y un cucharadita de clavo.  La dejé a ebullición hasta poder hacer un puré de las patatas y calabaza, las cuales mantuve separadas.  Luego, después de dejar media taza de agua y levadura mezcladas por cinco minutos, añadí dos huevos, un pico de sal, un cuarto de taza de brandy, y los dos purés.  Al mezclarlo todo, añadí poco a poco harina hasta tener una masa perfecta.

Dos horas más adelante…

Durante los cuales bebí toda mi limonada frozen, e hice más…

Freí la masa, la cual se había aumentada.  Hice anillos con la masa, y después de freír los todos, los probé con un jarabe que hice con una mezcla cocida de:

Un cuarto de taza de melaza, una cucharada de azúcar, una rama de canela, una cucharadita de clavo, zumo (jugo) de naranja y limón con las cáscaras de dichas frutas (todo lo que cocino yo ha de tener limones).

Este último paso de hacer el jarabe me fue el más difícil.  Pero logré hacerlo de buen gusto.  Me comí casi todos los picarones solo, con el jarabe encima de todos, y después de beber aún más de la limonada frozen, me acosté para dormir.

Jeromy Thorarensen29 de abril de 2012

Sunday, April 22, 2012

Él que lima la lima de Lima.


Renuncia (Disclaimer): Todo lo que escribo en esta bitácora de SPAN 498 es para mi clase.  Es una obra de ficción; yo no he viajado ni voy a viajar a Perú en breve, aunque tengo grandes ganas de hacerlo.

Cuando yo visito lugares lejanos y extraños, siempre me esfuerzo a probar dos cosas muy importantes: Las frutas y el chocolate de los ciudadanos.  Debido a que Perú tiene tres zonas geográficas distintas, los paisanos disfrutan de una amplia variedad de frutas.  Ya que yo había pasado un día relajando en el hotel y el área alrededor, decidí buscar un mercado de los granjeros.  Viajé en un autobús hacia el borde de la ciudad, hacia el interior del país donde no pude ver el océano.  El mercado estaba muy lleno de gente animada, y todos estaban comprando y vendiendo con mucho entusiasmo.  Yo no me puedo mezclar con los nativos muy bien, así que me identificaron los propietarios de las tiendas como extranjero muy rápidamente.  Antes, eran muy animados, pero al verme a mí, llegaron a ser hiper-animados.  Este tipo de atención no me molesta para nada, siempre soy ´´manso como la paloma, pero astuto como la serpiente.´´  Les pregunté a algunos dónde podría encontrar las mejor frutas del país, y claro que se podría en el mismo sitio.  Me guiaron hacia una tienda de frutas absolutamente sobrellenada, y la viejita granjera que fue dueña de ella me habló de todas las frutas disponibles.  Después de bombardearme con palabras y un acento chungo pero dulce, decidí comprar unas frutas específicas.  Regresé a mi hotel con una Chirimoya (muy dulce, casi como salsa de manzanas), un Pepino (especia de melón), una Tuna (especia de cactus, ¡muy muy dulce!), y dos tipos de limones: el Camu Camu y el limón Peruano.  Yo no suelo comprar ni comerme limones, pero la viejita me dijo que no se puede visitar a Lima sin comer la lima de Lima, o sea, el dicho limón Peruano.  Yo elegí comprar el Camu Camu también porque era una fruta nativa de Perú.  Había otras frutas nativas, pero decidí limitar mis compras y disfrutar de otras frutas en otras áreas en otro día.

Cuando llegué a mi hotel, pregunté al botón dónde podría encontrar una buena tienda de chocolates.  Me dio la dirección de una, y el mismo día me fui caminando para buscar los dulces de mis sueños.  Encontré la tienda fácilmente, y hablé con el dueño de la tienda por un rato.  Él me habló de una competición (que desgraciadamente no podré asistir) llamada El Salón de Chocolate de Perú.  Debido a que los cacaoteros (¡qué título!) de Perú ganaron el Salón de Chocolate de París el año pasado, el presidente de APPCACAO decidió organizar otra competición para Perú.  El dueño me dijo que él mismo estaba preparando una especia de chocolate nuevo para la competición, pero resultó muy difícil porque no quedaba muchos sabores originales, o sea, que era muy difícil inventar un sabor nuevo después de tantas competiciones.  Yo no hablaba en serio cuando le dije que a los americanos les gusta el chocolate con naranja, y quizás debería inventar un chocolate con el lima de Lima, pero al salirme las palabras sus ojos se agrandaron y empezó a hablarme tan rápidamente que no podía entenderle.  Me estaba agradeciendo, eso sí entendí, y me dio una barra de chocolate tan grande que no podía acabar con ello hasta el último día de mi viaje.  No me permitió pagar por la barra, cuyo sabor fue increíble, y me dijo que era un don digno de la inspiración. Así que si un chocolate con lima gana mucha popularidad, supongo que es culpa mía.

Sunday, April 15, 2012

Encima de Lima

Renuncia (Disclaimer): Todo lo que escribo en esta bitácora de SPAN 498 es para mi clase.  Es una obra de ficción; yo no he viajado ni voy a viajar a Perú en breve, aunque tengo grandes ganas de hacerlo.

La quinta ciudad más grande en Latinoamérica se extiende hasta los extremos del horizonte.  Soy un gigante volante encima de Lima, y si no tengo cuidado,  voy a pisar en alguna arquitectura histórica, y así encendería la ira de todo peruano.

En realidad, estoy sentado en la silla 27A, muy detrás del ala izquierda de un Boeing 747 que está lleno hasta el cuello.  Viejos tosan, niños lloran, y los demás charlan entre sí mismos.  Lo ignoro todo, mi frente puesta sobre la ventana, viendo toda la ciudad posible.  Cuando viajo en avión, esta parte del viaje es mi favorito.  Me encanta ver el destino desde las alturas, como si fuera un modelo en miniatura, y especialmente cuando el sol se pone y se ilumina la ciudad.  Me gusta imaginar que estoy paseando por las calles allí abajo, y que soy un hombre diferente con otra historia que sucedió en este destino extranjero.

A medida que vuela el avión más bajo, veo las calles y coches más claramente, y pienso en el comienzo y crecimiento de esta ciudad tan increíble.  Sé que he planeado viajar por otros lugares interesantes, pero ahora mismo ojalá que pudiera pasar toda mi vacación en esta ciudad única.  Leí antes de llegar que este capital (no tanto la arquitectura como la cultura) contiene una mezcla de influencias de Europa, África, Asía, y de los indígenas, y me encantaría conocer la ciudad entera.

El avión se baja más, y pasamos encima de unos barrios pobres, seguidos por unas áreas industriales.  No sé en qué dirección precisa volamos…pues el sol no se ha puesto dentro de mi punto de vista.  Aun así sé que por lo menos vamos  hacia el sur.  Hace una hora que no vemos el mar, si yo me habría sentado en el otro lado del avión creo que todavía lo viera.

Hasta ahora, en unas horas, he viajado miles de kilómetros.  Empecé en Spokane, viajé en autobús a Seattle, y de allí a Texas fui en avión.  Pasé un rato en el estado de la estrella sola antes de hacer el viaje grande hacia Lima.  Pero todavía me siento que realmente no he hecho viaje ninguno.  Para mí, estas horas no me valen como horas gastadas viajando hasta que esté en las calles del destino.  Pronto mi viaje comenzará de verdad.  Estamos a punto de aterrizar, el cual jamás me aterrará.

Jeromy Thorarensen 15 de abril de 2012

Sunday, April 8, 2012

Primero, ¡Peru!

Renuncia (Disclaimer): Todo lo que escribo en esta bitácora de SPAN 498 es para mi clase.  Es una obra de ficción; yo no he viajado ni voy a viajar a Perú en breve, aunque tengo grandes ganas de hacerlo.

Perú es quizás el país que más me interesa en el continente entero de Sudamérica.  Tiene una gran importancia en el contexto histórico, pues es el sitio donde existía el imperio de los Inca, cuya caída, bajo las manos de los conquistadores españoles, jamás será igualada.

Por medio de fuentes en línea, he descubierto que este país contiene tres regiones geográficas particulares, los cuales consisten en la costa, las montañas Andes, y la zona plana de selva, o sea, el oeste de Las Amazonas.  Otros aspectos geográficos interesantes incluyen el lago Titicaca y la montaña Huascarán (en el parque nacional), los cuales son los más grandes en el país.

Para poder disfrutar de toda la belleza de Perú, he planeado un viaje que pasa por las zonas geográficas diferentes y también por las zonas históricas diferentes, tanto viejas como contemporáneas.  Así se puede ver la belleza natural junto a la hecha por los hombres a lo largo de la historia.  Este plan es sujeto a cambiarse repentinamente.

Todo comienza en la costa: En Lima, el capital de Perú.  Aquí veré todo lo contemporáneo de los peruanos (habrá más detalles de cada parada de este viaje en otra bitácora).  A partir de ahí, yo viajaré a Cuzco, el cual fue el capital del antiguo imperio.  Debido a que quiero tocar tantos sitios importantes, Cuzco me servirá como sirvió a los Inca: como una estación central a la cual volveré cada pocos días.  Primero, viajaré al sudeste para ver el lago Titicaca, y después volveré a Cuzco.  Segundo, veré Machu Picchu en las alteras antes de dar la vuelta.  Tercero, visitaré el pico de Huascarán, si es realmente posible.  Si no lo es, veré el parque nacional de Manú en su vez.  Al final, me iré hacia el norte, quizás a Yarinacocha, quizás a otra ciudad, primariamente para ver la selva amazona.  Cada tramo de este viaje puede tardar más de un día, así que me prepararé entre viajes en la comodidad de Cuzco.  Es posible que descubra otro sitio fantástico al cual tendré que visitar, pero de momento, este plan me basta.  ¡Vuélvete en algunos días para ver más detalles de este viaje increíble!

Jeromy Thorarensen   8 de abril de 2012